Rol de la Mujer Campesina en las Comunidades
de Puculpala, Llulluchi y Guzo Pertenecientes a la Parroquia
Quimiag, Cantón Riobamba, Provincia de Chimborazo
Augusta Coello estudió el rol de la mujer campesina
en las comunidades de Puculpala, Llulluchi y Guzo (Ecuador).
Introducción
En la sociedad ecuatoriana existe una marcada diferencia en
la distribución del trabajo por género. El hombre lleva el rol
predominante y la mujer, una excesiva carga de trabajo no remunerado.
A trabajos considerados exclusivos de la mujer, como lo son
el cuidado de los hijos, de animales y diversas tareas del hogar,
se les ha incrementado la producción agrícola. Esta última es
una tarea que genera ingresos y que la mujer cumple desde las
primeras horas del día hasta el anochecer. Pese a ello no se
le considera parte de la población económicamente activa, incluso
por el aspecto cultural, la misma mujer es la que subvalora
su aporte en el proceso productivo.
Muchos son los factores que limitan el desarrollo de la mujer
campesina, entre estos tenemos el bajo nivel de instrucción
y educación, falta de organización, escaso conocimiento en las
actividades agropecuarias, políticas de desarrollo, persistencia
de costumbres, tradiciones, valores morales y religiosos, etc.
A pesar de la existencia de programas y proyectos dedicados
a la mujer, no se tienen datos específicos de su aporte en la
producción; sin embargo, ella tiene la responsabilidad y obligación
de manejar el hogar y de asegurar la agricultura para el autoconsumo
de los miembros, pero no es tomada en cuenta en el momento de
tomar decisiones en el hogar.
Revisión de literatura
Casco (1991) manifiesta que las mujeres campesinas están completamente
incorporadas a las actividades agropecuarias, constituyéndose
en un elemento básico en la producción. Es tan arraigado el
aspecto cultural que la misma mujer no valora su aporte en el
proceso productivo. La falta de registros de las actividades
que las mujeres desarrollan en el campo, los trabajos que efectúan
en forma paralela así como el destino de sus ingresos, impide
determinar con claridad su aporte en la economía familiar, por
lo que no se le considera como trabajadora, sino como una simple
ama de casa.
Asimismo, la FAO (1993) indica que las mujeres rurales constituyen
mucho más que un grupo objetivo, son agentes cruciales para
la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.
Van Der Venken (1989) indica que los primeros logros de la
mujer fueron la colecta, procesamiento y tecnología del cultivo,
la adaptación y mejora de los vegetales más importantes del
mundo, la irrigación y el arado.
Unda et al. (1981) manifiesta que la mayoría de la población
femenina participa en labores de producción agropecuaria de
subsistencia, simultáneamente con las labores domésticas. Se
ha comprobado que en Quimiag, la mujer se ocupa de la pequeña
parcela y el cuidado de los animales domésticos durante un 60
a 80% del tiempo de sus labores. Además, manifiesta que la mujer
campesina en el área de Quimiag forma parte de la comuna; sin
embargo, su participación se reduce a prestar su fuerza de trabajo
en obras de infraestructura comunal. En varias comunas del área,
se tiene información de que se llegaron a formar organizaciones
exclusivas de mujeres, que en la actualidad han desaparecido
porque las instituciones que lo impulsaron cambiaron su línea
de acción.
Materiales y métodos
La presente investigación se desarrolló en las comunidades
de Puculpala, Guzo y Llulluchi, pertenecientes a la parroquia
Quimiag del cantón Riobamba. Su ubicación geográfica es la siguiente:
Latitud: 01º 28" S.
Longitud: 78º 35" W.
Altitud: 2,850 m.s.n.m.
Materiales
Vehículo, equipo fotográfico, libro de campo, equipo de cómputo.
Métodos
Previo al diagnóstico se realizaron recorridos preliminares
con las correspondientes visitas a las comunidades. Se realizó
un pre-diagnóstico que permitió establecer los grupos con los
que se trabajaría y se diseñaron, aprobaron y ajustaron los
instrumentos y técnicas para la recopilación de la información.
El rol de la mujer campesina en las comunidades en estudio
se determinó a través de entrevistas, observaciones directas
y encuestas. Se realizó además una recopilación de información
relacionada con los rasgos culturales de la familia campesina,
en el proceso productivo agropecuario.
Para recopilar la información general de la comunidad, se empleó
una encuesta a cada comunidad en estudio.
Resultados y discusión
Producción pecuaria
La actividad más importante en Puculpala y Llulluchi es la
crianza y cuidado de gallinas (37.50%). En la comunidad de Guzo,
la actividad más importante es la crianza y cuidado de cuyes.
Hay que resaltar que las tres comunidades se dedican en un porcentaje
alto a la crianza y cuidado de especies menores. Las mujeres
encuestadas manifiestan que no les lleva mucho tiempo y pueden
realizar las otras actividades que deben porque es parte de
su naturaleza de mujer. En tercer lugar está el ganado, que
es la fuente principal de los ingresos de las mujeres, pues
de la leche tienen un ingreso quincenal seguro para su familia.
Producción agrícola
La actividad productiva agrícola más importante de la familia
campesina en las tres comunidades en estudio coincide, pues
la papa obtuvo el porcentaje más alto: Puculpala, 50.98%; Guzo,
52.17%, y Llulluchi, 56.00%. Hay un porcentaje bajo de familias
en Puculpala y Guzo que no tiene terrenos y se dedican a trabajar
como jornaleros. En muchos casos, a pesar de haber formado un
hogar, las parejas viven con sus padres por asuntos económicos
y trabajan en terreno de su propiedad.
Empleo de la producción
Tanto en Puculpala, Guzo y Llulluchi, lo que siembran en sus
parcelas lo dedican más para el autoconsumo. En la mayoría de
los casos son las mujeres o niños los que se dedican a trabajar
en sus pequeñas parcelas ya que los padres tienen otro trabajo
en la comunidad o en algunos casos han migrado. En Llulluchi
se observa que se obtuvo el mismo porcentaje (34.09%) para la
venta y el auto- consumo. Esto indica que la extensión de terreno
es mayor a la de las otras dos comunidades, puesto que tienen
suficiente producto para sacar a la venta y asimismo tienen
semilla para guardar (31.82%). En Puculpala, son pocas las personas
que sacan a la venta su producción, pues obtienen un porcentaje
mayor para semilla (32.47%), que para la venta (29.47%). Por
las observaciones, se sabe que la comunidad más pobre, no sólo
de las tres en estudio sino también de la parroquia, es Puculpala.
En un porcentaje más o menos similar está Guzo, ya que han obtenido
mayor asesoramiento y lo han puesto en práctica. Por este motivo
casi todos guardan un porcentaje de la producción para la próxima
siembra; es decir, 34.21% de la producción es para semilla pero
un 31.58% es para la renta (Cuadro 1).
| Cuadro 1. Empleo de
la producción |
| Empleo de la producción |
Frecuencia absoluta |
Frecuencia relativa |
| Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
| Autoconsumo |
29 |
13 |
15 |
37.66 |
34.2 |
34.09 |
| Venta |
23 |
12 |
15 |
29.87 |
31.6 |
34.09 |
| Semilla |
25 |
13 |
14 |
32.47 |
34.2 |
31.82 |
| Total |
77 |
38 |
44 |
100 |
100 |
100 |
Venta de productos
Las tres comunidades sacan sus productos a la venta a Riobamba:
76.67% de Puculpala, 80% de Guzo y 93.33% de Llulluchi. Las
personas que sacan sus productos a la venta lo hacen en la ciudad,
y casi todos indicaron que lo llevan a la Condamine (mercado
de la ciudad de Riobamba). Llulluchi vende el resto de su producto
en la sementera (6.67%), mientras que Puculpala y Guzo no lo
venden. En general todos prefieren sacar sus productos porque
creen obtener mayor precio.
En un porcentaje mayor, destacándose de los otros en Guzo y
en Llulluchi, la venta la realizan los hombres, con porcentajes
de 50% y 53.55% respectivamente; en Puculpala, ambos la venden
en un 47.83%. La venta que realizan las mujeres es de 26.09%
en Puculpala, 16.67% en Guzo y 20% en Llulluchi. Estos resultados
indican que en su mayoría son las mujeres quienes se dedican
a producir sus tierras (Cuadro 2).
| Cuadro 2. ¿Quién vende
la producción? |
| |
Frecuencia absoluta |
Frecuencia relativa |
| Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
| Hombre |
6 |
6 |
8 |
26.09 |
50 |
53.33 |
| Mujer |
6 |
2 |
3 |
26.09 |
16.67 |
20 |
| Los dos |
11 |
4 |
4 |
47.82 |
33.3 |
26.67 |
| Total |
23 |
12 |
15 |
100 |
100 |
100 |
Administración y tenencia de tierras
En Puculpala y Llulluchi, altos porcentajes recibieron sus
tierras por herencia (49.25% y 44.83%); en Guzo, ninguna mujer
encuestada manifestó haber recibido sus tierras por herencia,
más bien el porcentaje alto de 64.00% indica que tuvieron que
trabajar para comprarla. En Puculpala y Llulluchi, el 28.36%
y 24.14% la compró. En un porcentaje similar pero menor en las
tres comunidades, los habitantes también se dedican a alquilar
o mediar para poder producir; es el caso de las personas que
no tienen sus terrenos para producir. Se observó que el 8.96%
de las mujeres encuestadas en Puculpala, el 24% en Guzo y el
17.24% en Llulluchi no tiene terrenos (Cuadro 3).
| Cuadro 3. Tenencia de
tierra de la familia campesina |
| |
Frecuencia absoluta |
Frecuencia relativa |
| Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
| Hombre |
6 |
1 |
4 |
14.29 |
6.25 |
20 |
| Mujer |
23 |
1 |
6 |
54.76 |
6.25 |
30 |
| Ambos |
13 |
14 |
10 |
30.95 |
87.5 |
50 |
| Total |
42 |
16 |
20 |
100 |
100 |
100 |
En las comunidades de Puculpala y Llulluchi, la mayoría de
sus tierras las reciben por herencia. En un alto porcentaje
éstas están a nombre de la mujer, solamente en algunos casos
están a nombre de los dos. En Puculpala el 54.76% de las tierras
están a nombre de la mujer, lo cual significa que la mujer ha
recibido la tierra como herencia; el 30.95% de las personas
en esta comunidad la tienen a nombre de los dos. En Llulluchi,
el 50% de las tierras está a nombre de los dos y el 30% está
a nombre de la mujer. En el caso de Guzo sucede todo lo contrario,
ya que la mayoría de las tierras las compraron. Por este motivo,
el 87.50% de las tierras en esta comunidad está a nombre de
ambos ; 6.25% está a nombre del hombre y otro 6.25% está a nombre
de la mujer.
Cultivo a sembrar
Tanto en Puculpala como en Llulluchi la mayoría de las parejas
deciden juntos qué cultivo van a sembrar; en Puculpala, en un
porcentaje menor pero considerable, lo deciden sólo las mujeres
(30%). En Llulluchi con un porcentaje de 33.33% lo deciden los
hombres. Guzo se diferencia como siempre de las dos comunidades
ya que el hombre es quien decide qué cultivo sembrar; un porcentaje
considerable, también lo deciden las mujeres (38.46%). Como
podemos observar en Puculpala y Llulluchi se considera la voluntad
de la mujer, aunque en realidad son los dos quienes lo deciden.
En Guzo sólo en un 7.69% se le consulta a la mujer y en un porcentaje
superior, es el hombre quien decide.
Tipo de insumos a utilizar
En lo referente a insumos en los tres casos son los hombres
quienes deciden, pues obtienen porcentajes del 63.33%, 76.92%
y 66.67% para Puculpala, Guzo y Llulluchi respectivamente. A
pesar de que en la mayoría de los casos no son los varones quienes
siembran la parcela, sí deciden qué tipo de insumos van a plantar,
sólo en el caso de que la mujer viva sola, ya que su marido
ha salido a trabajar, es ella quien decide qué tipo de insumos
va a utilizar. Por esto, se deduce el escaso conocimiento que
la mujer tiene en las actividades agropecuarias, siendo éste
un factor que limita el desarrollo de la mujer campesina. En
un porcentaje bajo se observó que consultan entre hombres y
mujeres lo que van a utilizar.
Solicitud y utilización del crédito
Un 70% en Puculpala, 61.54% en Guzo y 53.55% en Llulluchi no
ha obtenido ningún tipo de crédito; la razón manifestada es
que no es fácil y no hay manera de hacerlo, ya que para tener
acceso deben tener bastante tierra. En caso de haberlo obtenido,
el porcentaje más alto lo tuvieron las mujeres en Puculpala
(16.67%), en Llulluchi las mujeres nunca han solicitado un préstamo,
dejando esta función para los hombres (26.67%); en Guzo lo ha
hecho la pareja en un 23.08%.
Organización de las tareas productivas
La mayoría de las parejas toma las decisiones sobre la organización
de las tareas productivas en Guzo y Llulluchi; en Puculpala
un 50% es la mujer quien lo hace.
Cantidad de la producción destinada al consumo
Un 50% de las parejas en Puculpala, 38.46% en Guzo y 60% en
Llulluchi deciden entre los dos la cantidad de la producción
destinada para el consumo. En los tres casos, el segundo lugar
lo obtienen las mujeres con el 36.67%, 30.77% y 26.67% respectivamente
(Cuadro 4).
| Cuadro 4. ¿Quién toma
la decisión sobre la cantidad destinada al consumo? |
| |
Frecuencia absoluta |
Frecuencia relativa |
| Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
| Hombre |
4 |
4 |
2 |
13.33 |
30.8 |
13.33 |
| Mujer |
11 |
4 |
4 |
36.67 |
30.77 |
26.67 |
| Ambos |
15 |
5 |
9 |
50 |
38.5 |
60 |
| Total |
30 |
13 |
15 |
100 |
100 |
100 |
Cantidad de la producción destinada a la venta
La pareja decide la cantidad de producción dedicada a la venta:
Puculpala, 40%; Guzo, 33.33% y Llulluchi, 53.55%. En Puculpala
como en Llulluchi con un porcentaje de 23.33% y 26.67%, son
las mujeres quienes deciden qué cantidad de la producción se
destina a la venta.
Utilización de los ingresos
En las tres comunidades, la mayoría contestó que los dos deciden
la utilización de los ingresos económicos; en Puculpala, 50%;
Guzo, 66.67% y en Llulluchi, 66.67%. Cuando no lo decide la
pareja, son los hombres quienes deciden, lo cual se observó
con un porcentaje en Guzo y Llulluchi de 20%; sólo en el caso
de Puculpala son las mujeres quienes deciden cuando no lo hacen
como pareja con un porcentaje del 30%.
Situación económica de la familia campesina
La forma de ingresos económicos de la familia campesina en
el caso de Puculpala es diario, es decir, la mayoría tiene trabajo
de jornalero, haciendo notar que en Puculpala un porcentaje
de las mujeres encuestadas no tiene tierras. En Guzo y Llulluchi
esto cambia, ya que su forma de ingresos económicos es ocasional
y demuestra que los obtienen de sus cosechas cada seis meses.
En las tres comunidades en estudio, los ingresos económicos
para la familia los obtienen las mujeres a base del cuidado
y crianza del ganado, del cual obtienen la leche y la venden
a la lechera, asegurándose de este modo el ingreso quincenal
para ellas y sus familias (Cuadro 5).
| Cuadro 5. Situación
económica de la familia campesina |
| |
Frecuencia absoluta |
Frecuencia relativa |
| Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
Puculpala |
Guzo |
Llulluchi |
| Diario |
32 |
8 |
14 |
33.68 |
24.2 |
28 |
| Semanal |
3.00 |
4.00 |
3 |
3.16 |
12.12 |
6 |
| Quincenal |
14 |
7 |
9 |
14.74 |
21.2 |
18 |
| Mensual |
22 |
3 |
9 |
23.16 |
9.09 |
18 |
| Ocasional |
24 |
11 |
15 |
25.26 |
33.3 |
30 |
| Total |
95 |
33 |
50 |
100 |
100 |
100 |
 |
Augusta Coello (izquierda) entrevistando a una mujer
campesina de la comunidad. |
Conclusiones
-
En mayor porcentaje, la producción la dedican para el autoconsumo,
esto es en parte porque son pequeñas parcelas las que siembran;
de esta forma se deduce que son las mujeres las que aseguran
la agricultura para autoconsumo. En Puculpala, la mayoría
de los hombres trabaja en la hacienda que está cerca a la
comunidad, por este motivo los ingresos son mensuales para
el 23.16% de los encuestados.
-
En lo referente a tenencia de tierra, el mayor porcentaje
está a nombre de las mujeres, debido quizás a que no se
entendió muy bien la pregunta, ya que en la mayoría de los
casos la tierra la han recibido por herencia las mujeres.
Esto no quiere decir que la tierra esté a nombre de ellas,
sino que son ellas las que trabajan su tierra como un derecho
discrecional pero no reconocido. De esta forma se asegura
la agricultura de autoconsumo y puede tener un ingreso ocasional
para su familia.
-
En la mayoría de los casos cuando se trata de decidir en
el hogar son los hombres quienes lo hacen, en pocas ocasiones
son los dos. En muy pocas ocasiones son las mujeres las
que deciden, lo cual sucede cuando están solas, ya que sus
esposos han migrado a trabajar y son ellas las encargadas
en su totalidad de tomar las decisiones en todo lo referente
a su hogar y a la producción de sus tierras.
Bibliografía
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CONADE, DINAMU. Impreso en Talleres de Diseño Gráfico. Quito,
Ecuador. pp. 105-107.
FAO (1993). Mujeres campesinas en América Latina. Editorial
Jurídica Ediar-Cono Sur. Ltda. Lima Perú. pp. 93, 97, 98, 105,
109.
Unda, R, et al. (1981). Proyecto de desarrollo rural integral
Quimiag Penipe. Tomo I. Diagnóstico SEDRI, MAG, IICA. Pp. 98-99,
101, 114 y 119.
Van Der Venken, M. (1989). Mujeres Tecnología y Desarrollo.
HEGOA. Impresos Servicios Gráficos Colomina, S.A. Madrid España.
pp. 17.
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