Contenido de Vitamina A en Alimentos Vegetales
de Mayor Consumo en las Comunidades Beneficiarias del
Instituto Benson
Ana Luisa Méndez estudió el contenido de vitamina A en alimentos
vegetales de mayor consumo en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson. Estos vegetales constituyen parte
importante en la dieta de la población guatemalteca ya que
son alimentos de bajo costo y disponibles en el medio.
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Planta de chipilín. |
Resumen
Uno de los principales problemas de deficiencia de nutrientes
en Guatemala es la deficiencia de vitamina A, la cual se presenta
principalmente en mujeres embarazadas y en niños menores de
cinco años. La ingesta de vitamina A puede mejorarse por medio
del consumo de alimentos vegetales, fuente de la misma. Es
necesario investigar la frecuencia de consumo y formas de
preparación más comunes de los alimentos vegetales disponibles,
así como contenido de vitamina A. Esta información puede utilizarse
para plantear intervenciones de educación alimentario-nutricional
a nivel comunitario.
El contenido de vitamina A se determinó por el método de
Carvallo. Las preparaciones de mayor consumo y su contenido
de vitamina A fueron: caldo de chatate (Cnidoscolus aconitifolius)
con 215.39 equivalentes de retinol (ER), caldo de hierba mora
(Solanum americanum) con 170.77 ER, pinol de chatate
con 180.94 ER, caldo de chipilín (Crotalaria longirostrata)
con 130.99 ER, caldo de puntas de ayote (Cucurbita ficifolia)
con 60.07 ER, caldo de bledo (Amaranthus caudatus) 129.23
con ER y empanadas de loroco (Fernaldia pandurata)
con 1.07 ER.
Introducción
Guatemala presenta una situación alimentario-nutricional
con problema de deficiencia de nutrientes, entre los que destacan
la desnutrición proteínico- energética y las deficiencias
de vitamina A, yodo y hierro. Estas deficiencias afectan principalmente
a mujeres embarazadas y a niños menores de cinco años. Entre
las estrategias para mejorar la ingesta de vitamina A se considera
el apoyo al cultivo y consumo de alimentos de origen vegetal,
ya que en Guatemala existe una variedad de vegetales de color
amarillo o verde intenso fuente de provitamina A. Estos vegetales
constituyen parte importante en la dieta de la población guatemalteca
ya que son alimentos de bajo costo y disponibles en el medio.
A pesar de que se conocen los valores de provitamina A en
algunos vegetales crudos, se sabe poco sobre los cambios que
ocurren durante su preparación. En este estudio se determinaron
las preparaciones de alimentos vegetales de mayor consumo
en las comunidades de Salitrón, Chancó y Corral de Piedra
del municipio de San Juan Ermita, Chiquimula y se cuantificó
su contenido de vitamina A.
Revisión de Literatura
La vitamina A es un nutriente esencial para las funciones
fisiológicas normales del ser humano. Es una vitamina liposoluble
que se encuentra de dos formas en la naturaleza. La primera
es vitamina A preformada que proviene de los alimentos de
origen animal y la segunda es provitamina A o carotinoides
precursores de vitamina A que provienen de alimentos de origen
vegetal (Machlin, 1984; Torún et al., 1994).
Preparación y manejo de muestras para determinar el contenido
de vitamina A en vegetales
Para el manejo de las muestras de los alimentos vegetales,
es necesario tener algunas precauciones para evitar al máximo
las pérdidas de carotinoides antes de la cuantificación. Los
factores más críticos que deben controlarse para el análisis
de carotinoides son la oxidación y la exposición a la luz.
La vitamina A y los carotinoides son fácilmente destruidos
por oxidación en presencia de iones metálicos (hierro, cobre)
que favorecen la reacción (Ordoñez, 1993). Se deben pesar
cuidadosamente las muestras de las plantas que serán enviadas
al laboratorio, ya que sólo una parte será utilizada para
el análisis químico (López, 1995).
Métodos para cuantificar la vitamina A
Existe una variedad de métodos analíticos para determinar
las concentraciones de vitamina A en preparaciones químicas
y farmacéuticas, tejidos, fluidos (sangre y plasma) y alimentos.
Entre estos métodos se encuentran los métodos fisicoquímicos
que se basan en la solubilidad y absorción de luz de los carotinoides,
los cuales miden la cantidad de éstos sin indicar su potencia
biológica en términos de vitamina A. Estos procedimientos
utilizan métodos de extracción, saponificación y métodos físicos
para la separación de pigmentos (Machlin, 1984; Velásquez,
1995).
Los métodos fisicoquímicos más utilizados son cromatografía
de capa fina (TLC) [Thin Layer Chromatography], cromatografía
en columna abierta y cromatografía líquida de alta resolución
(HPLC) [High Performance Liquid Chromatography] (Velásquez,
1995).
Cromatografía líquida de alta resolución (HPLC)
Es un método cuantitativo, rápido, reproducible y sensible
para el análisis de los carotinoides. Éstos pueden ser identificados
por sus tiempos de retención y la cuantificación se realiza
comparando las áreas o alturas de los picos problema con los
valores obtenidos del análisis de un patrón. En los últimos
años se ha demostrado que el método HPLC es altamente sensitivo,
en un tiempo relativamente corto de 10 a 15 minutos (Machlin,
1984; Velásquez, 1995).
Efectos del procesamiento y almacenamiento sobre los carotinoides
Los carotinoides pueden ser afectados por la acción prolongada
en presencia de ácidos, ya que ésta puede cambiar la forma
trans de algunos carotinoides a forma cis, la cual no es precursora
de vitamina A. Aproximadamente de 15 a 20% del contenido de
vitamina A en vegetales verdes y 30 a 35% en vegetales amarillos
se pierden durante esta isomerización.
Caballero realizó un estudio en acelga cruda sometida a diferentes
tipos de almacenamiento y cocción. Con este estudio se determinó
que el contenido de vitamina A disminuye de acuerdo a la intensidad
de calor generado en cada método de cocción, ya que la fritura
ocasionó mayor porcentaje de pérdida de vitamina A que el
hervido, 71 y 32% respectivamente. La refrigeración disminuye
la pérdida de vitamina A en acelga, mientras que el almacenamiento
a temperatura ambiente por un período de dos días, ocasiona
pérdidas considerables de vitamina A.
Materiales y Métodos
Para determinar la frecuencia de consumo, disponibilidad
y tipos de preparaciones de alimentos vegetales, la muestra
estuvo constituida por 28 familias beneficiarias del Instituto
Benson. La muestra para el análisis de provitamina A estuvo
constituida por 300 ml de las siguientes preparaciones: caldo
de chatate, caldo de bledo, caldo de chipilín, caldo de hierba
mora, caldo de puntas de ayote, pinol de chatate y 400 gramos
de empanadas de loroco.
 |
Ana
L. Méndez entrevistando a una participante en la comunidad
de Chancó. |
El presente es un estudio descriptivo y transversal de acuerdo
al tiempo en que se realizó. Las actividades de campo se llevaron
a cabo en el lugar de reunión de las familias beneficiarias,
en cada una de las tres comunidades. Para determinar la disponibilidad
y forma de preparación de los alimentos vegetales se utilizó
la técnica de grupos focales aplicando una guía elaborada
para este fin, donde participaron un total de 28 madres beneficiarias
del Instituto Benson en las tres comunidades. Para recolectar
la información sobre la frecuencia de consumo de los alimentos
vegetales se entrevistó a las madres de las familias beneficiarias
que estaban incluidas en la muestra. La entrevista se realizó
en la casa de cada una de ellas, utilizando el formulario
correspondiente. En cada una de las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson se eligió al azar a una de las madres
y se le pidió que elaborara las preparaciones de los vegetales
consumidos con mayor frecuencia. Cada una de las madres se
encargó de recolectar el vegetal y la investigadora les proporcionó
el resto de los ingredientes necesarios para la preparación.
Se anotaron las condiciones de cocción de cada una de las
preparaciones, tales como: recipiente, fuente de calor, tiempo
de cocción y cantidad de cada ingrediente a utilizar en la
preparación.
Las preparaciones elaboradas fueron colocadas en bolsas plásticas
con cierre hermético, rotuladas y transportadas en hielera
el mismo día desde las comunidades beneficiarias a la cabecera
departamental. Cada muestra se homogeneizó con una licuadora
doméstica y se colocó nuevamente en bolsas plásticas con cierre
hermético. Se congelaron y se transportaron en hielera al
día siguiente al Laboratorio de Alimentos de la Escuela de
Nutrición de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de
la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde las muestras
fueron almacenadas en congelación hasta efectuar el análisis.
El análisis de las muestras se llevó a cabo en los Laboratorios
de Bioquímica de la Escuela de Química Biológica, de la Facultad
de Ciencias Químicas y Farmacia de la Universidad de San Carlos
de Guatemala. El método de Carvallo se utilizó para extraer
y cuantificar la provitamina A en cada una de las preparaciones
de alimentos vegetales.
Resultados
Las madres participantes informaron que los siguientes vegetales
se encuentran disponibles todo el año: tomate, cebolla, güisquil
(Sechium edule) y papa. El loroco y vegetales de
hoja como chipilín, quilete (Solanum americanum),
puntas de güisquil y puntas de ayote se encuentran disponibles
en la época de invierno (Cuadro 1). Otros vegetales de hoja
como el bledo y el chatate crecen espontáneamente en lugares
de siembra de maíz y/o frijol durante las primeras lluvias
de mayo y durante el invierno. Los vegetales consumidos con
mayor frecuencia en las comunidades de Salitrón, Chancó y
Corral de Piedra son el chatate, hierba mora, chipilín, bledo,
puntas de ayote y loroco (Cuadro 2).
|
Cuadro 1. Alimentos vegetales disponibles
en las comunidades beneficiarias del Instituto Benson.
Guatemala, enero 1997 |
|
Nombre común |
Nombre científico |
|
Hierba mora |
Solanum americanum |
|
Chipilín |
Crotalaria longirostrata |
|
Loroco |
Fernaldia pandurata |
|
Puntasde güisquil |
Sechium edule |
|
Puntas de ayote |
Curcubita ficifolia |
|
Bledo |
Amaranthus caudatus |
|
Chatate |
Cnidoscolus aconitifolius |
|
Hojas de rábano |
Raphanus sativus |
| Fuente: Grupos focales
realizados en las aldeas Chancó, Corral de Piedra
y Salitrón, Chiquimula. |
|
Cuadro 2. Preparaciones de alimentos
vegetales de mayor consumo en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson. Guatemala, enero 1997 |
|
Alimentos vegetales |
Preparaciones de
vegetales |
|
Hierba mora |
Caldo de hierba mora |
|
Chatate |
Caldo de chatate |
|
Chatate |
Pinol de chatate |
|
Chipilín |
Caldo de chipilín |
|
Puntas de ayote |
Caldo de puntas de
ayote |
|
Bledo |
Caldo de bledo |
|
Loroco |
Empanadas de loroco |
| Fuente: Grupos focales
realizados en las aldeas Chancó, Corral de Piedra
y Salitrón, Chiquimula. |
En relación a las preparaciones de alimentos vegetales de
mayor consumo en las comunidades estudiadas, se encontró que
predomina la preparación en forma de "caldos", que consiste
en la cocción del vegetal con agua, a fuego lento, con adición
de ingredientes como sal, consomé y otros vegetales como güisquil
y loroco.
En el Cuadro 3 se presenta el promedio y desviación estándar
del contenido de equivalentes de retinol de cada una de las
muestras analizadas. Se observa que el caldo de chatate es
la preparación con mayor contenido de vitamina A, el caldo
de hierba mora y pinol de chatate, presentan valores similares
de vitamina A, así como el caldo de chipilín y el caldo de
bledo. Las empanadas de loroco presentan el menor contenido
de vitamina A de todas las preparaciones analizadas.
|
Cuadro 3. Contenido promedio de
equivalentes de retinol de las muestras de alimentos
vegetales de mayor consumo en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson.
Guatemala, enero 1997 |
|
Preparaciones de
alimentos vegetales |
Equivalentes de
retinol
Promedio ± Desviación Estándar |
|
Caldo de chatate |
215.39 ± 64.11 |
|
Pinol de chatate |
180.94 ± 6.09 |
|
Caldo de hierba mora |
170.77 ± 35.19 |
|
Caldo de chipilín |
130.99 ± 42.09 |
|
Caldo de bledo |
129.23 ± 27.7 |
|
Caldo de puntas de
ayote |
60.07 ± 6.74 |
|
Empanadas de loroco |
1.07 ± 0.37 |
| Fuente: Grupos focales
realizados en las aldeas Chancó, Corral de Piedra
y Salitrón, Chiquimula. |
Discusión de Resultados
La utilización de la técnica de grupos focales en este estudio
permitió una mayor interacción entre las madres participantes.
Igualmente, ayudó a obtener información más profunda sobre
la disponibilidad de alimentos vegetales y formas de preparación
de los mismos en cada una de las comunidades beneficiarias.
Una limitante en el uso de esta técnica fue la baja asistencia
de las madres a las reuniones planificadas.
En general, los resultados indican que la disponibilidad
de alimentos vegetales en las tres comunidades no es variada.
Probablemente, esto se debe a las condiciones climáticas y
del suelo de la región. Las formas de preparación de los vegetales
no variaron en las tres comunidades beneficiarias. La preparación
en forma de "caldo" predomina, ya que es la de menor costo
porque en ella se utilizan un mínimo de otros ingredientes
y permite un mayor rendimiento por porción. El estudio realizado
por Caballero mostró que el hervido (método de cocción con
agua) es el método de preparación de vegetales que causa menor
pérdida de vitamina A (32%), en comparación con la fritura
(método de cocción con aceite) que causa pérdida de 71% de
vitamina A. Esto indica que en las tres comunidades utilizan
un método adecuado de cocción para la preparación de alimentos
vegetales.
Las preparaciones de vegetales que se sometieron al análisis
de vitamina A las elaboraron amas de casa. Con ello se aseguró
que cada preparación fuera elaborada en las condiciones y
forma en que normalmente son preparados en las comunidades.
La extracción de los carotenos en las muestras de preparación
de alimentos vegetales se llevó a cabo utilizando el método
de Carvallo. Su cuantificación e identificación se realizó
por medio del método de Cromatografía Líquida de Alta Resolución.
En cuanto al método de cuantificación de vitamina A, hubo
que hacer algunas modificaciones por el tipo de muestra a
ser analizada, utilizando mayor cantidad de muestra para compensar
la dilución del vegetal en el medio de cocción y obtener una
mayor probabilidad de detección y cuantificación.
En cada una de las muestras analizadas se determinó únicamente
el contenido de beta-carotenos, ya que ninguna registró el
contenido de alfacarotenos, lo cual es congruente con lo reportado
por Caballero para vegetales de hoja.
La forma de preparación con mayor contenido de ER/100 g de
muestra fue el caldo de chatate con 215.39 ER. Le sigue otra
preparación con el mismo vegetal, el pinol de chatate con
180.94 ER. La diferencia puede deberse a la utilización de
otros vegetales como el loroco, el güisquil y el tomate; este
último protege a los carotenos de su destrucción y aumenta
la cantidad de carotenos en la preparación. El menor tiempo
de cocción y la utilización de menor cantidad de agua determinaron
una mayor concentración de carotenos en el caldo de chatate.
Todos los vegetales utilizados en las preparaciones analizadas
fueron recolectados el mismo día de la preparación, excepto
la hierba mora. Esto pudo afectar el contenido de beta-carotenos
de la hierba mora en comparación con las preparaciones de
chatate que presentaron los contenidos más altos de equivalentes
de retinol.
Tanto el caldo de chipilín como el caldo de bledo presentaron
valores similares de equivalentes de retinol (130.99 ER/100
g y 129.23 ER/100 g respectivamente), a pesar de que en el
caldo de chipilín se utilizaron 144 g del vegetal y 4 tazas
de agua, y en el caldo de bledo se utilizaron 230 g del vegetal
y 6 tazas de agua. En la preparación del caldo de chipilín
se utilizó menor cantidad del vegetal, pero éste tiene mayor
contenido de ER/g que el bledo, para el chipilín 1022 mcg
ER/100 g del vegetal y para el bledo 516 mcg ER/100 g. En
las empanadas de loroco se cuantificó la menor cantidad de
ER/100 g (1.07 ER). El bajo contenido no sólo se debe al bajo
contenido de ER de este vegetal, que es de 12 mcg ER/100 g
en crudo.
Después de pesar las porciones servidas se estimó que los
miembros de las familias consumen estas preparaciones en cantidades
que varían desde 60 g para niños hasta 200-250 g para adultos,
incluyendo el agua de cocimiento y los otros ingredientes
de la preparación. De acuerdo a las Recomendaciones Dietéticas
Diarias (RDD) se puede establecer que 100 g de caldo de chatate,
pinol de chatate o caldo de hierba mora, cubren más del 28%
de las RDD en hombres y mujeres mayores de 12 años y en madres
embarazadas. También cubren más del 40% en niños de 1 a 9
años y madres lactantes. El caldo de chipilín y caldo de bledo
cubren más del 30% de las RDD para niños de 1 a 9 años y más
del 20% en hombres y mujeres adultos y en madres embarazadas.
El caldo de puntas de ayote y las empanadas de loroco cubren
menos del 15% de las RDD para los grupos mencionados anteriormente.
Conclusiones y Recomendaciones
Conclusiones
-
Los vegetales disponibles en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson durante la época en que se realizó
el estudio fueron: hierba mora, chipilín, loroco, puntas
de güisquil, bledo, chatate y hojas de rábano.
-
Los alimentos vegetales consumidos con mayor frecuencia
en las comunidades beneficiarias del Instituto Benson
son hierba mora, chatate, chipilín, puntas de ayote, bledo
y loroco.
-
Las formas de preparación de mayor consumo de los alimentos
vegetales disponibles en las comunidades beneficiarias
son: caldo de hierba mora, caldo de chatate, pinol de
chatate, caldo de chipilín, caldo de puntas de ayote,
caldo de bledo y empanadas de loroco.
Recomendaciones
-
Apoyar y proveer el cultivo y consumo de alimentos de
origen vegetal disponibles en las comunidades, especialmente
chatate y hierba mora.
-
Promover el consumo de las preparaciones de alimentos
vegetales analizados en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson.
-
Investigar la variación del contenido de vitamina A en
los vegetales disponibles en las comunidades beneficiarias
del Instituto Benson en diferentes épocas del año.
-
Determinar el contenido de vitamina A en crudo de los
vegetales analizados para determinar pérdidas durante
su procesamiento.
-
Determinar el contenido de otros nutrientes en las preparaciones
de mayor consumo en las comunidades beneficiarias del
Instituto Benson.
-
Incluir los resultados en este estudio en las tablas
de composición de alimentos como referencia para estudios
futuros.
Bibliografía
Caballero de Chávez, L. S. (1995). Variación en el contenido
de vitamina A en acelga cruda y sometida a diferentes tipos
de almacenamiento y cocción. Tesis de grado. Guatemala: Universidad
de San Carlos de Guatemala.
López, C. (1995). Seminario Taller: Cuantificación de vitamina
A en vegetales. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala.
pp. 10-14.
Machlin, L. (1984). Handbooks of vitamins nutritional, biochemical
and clinical aspects. USA: Marcel Dekker Inc. pp. 2-31.
Ordóñez, M. A. (1993). Manual para muestreo y manejo de alimentos
para el análisis carotenoides provitamina A. Guatemala: INCAP.
Torún, B., Menchú, M. y Elías, L.G. (1994). Recomendaciones
dietéticas diarias del INCAP. Guatemala: INCAP/OPS. p. 137.
Velásquez, R. (1995). Seminario Taller: Cuantificación de
vitamina A en vegetales. Guatemala: Facultad de Ciencias Químicas
y Farmacia, USAC.
Autores
Ana Luisa Méndez. Estudiante de la Escuela de Nutrición,
Universidad de San Carlos de Guatemala, Guatemala.
Julieta Salazar de Ariza. Licenciada en Nutrición, catedrática
de la Escuela de Nutrición, Universidad de San Carlos de Guatemala,
Guatemala.
Encabezado
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