Situación alimentaria y nutricional de las comunidades
de Villa Santa Chacoma, Hancara, Hichuraya Grande, y Pan de
Azúcar de la Provincia Ingavi del Departamento de La Paz,
Bolivia, 1996
Este estudio intenta determinar las condiciones alimentarias y nutricionales
de los pobladores de comunidades de la provincia Ingavi.
Igualmente, procura realizar intervenciones posteriores
para mejorar la calidad de vida de los pobladores.
Introducción
En Bolivia, como en varias regiones del mundo, el hambre sigue
siendo un problema latente. Tal problema se refleja en las elevadas
prevalencias de desnutrición comunes sobre todo en los grupos
más vulnerables como los niños, las mujeres gestantes y los
ancianos. La superación de este problema implica intervenir
de forma multidisciplinaria en la producción, conservación,
transporte, comercialización y uso biológico de los alimentos.
El presente estudio intenta determinar las condiciones alimentarias
y nutricionales de los pobladores de comunidades de la provincia
Ingavi, del departamento de La Paz, Bolivia. Igualmente, procura
realizar intervenciones posteriores para mejorar la calidad
de vida de los pobladores.
Objetivo
Establecer la situación alimentaria y nutricional de la población
de 0 a 75 años de edad de las comunidades Villa Santa Chacoma,
Hancara, Hichuraya Grande y Pan de Azúcar.
Antecedentes
La población de la provincia Ingavi está compuesta por un 48%
de varones y un 52% de mujeres (ORSTOM, 1995). La tasa anual
de crecimiento de la población rural entre 1976 y 1992 fue de
68% (INE, 1993). La tasa de mortalidad infantil es de 77 por
cada mil nacidos vivos. Un 100% no cuenta con servicio de agua
potable, 70.86% no cuenta con servicio sanitario y sólo el 59.41%
tiene energía eléctrica. La tasa general de analfabetismo es
de 26.8%, mientras que la tasa de analfabetismo en la mujer
es de 38.9% (INE, 1993). La provincia tiene una magnitud de
pobreza de 88%, siendo indigentes más del 50%. (UDAPSO, 1995).
Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDSA), en
1994 la desnutrición crónica presentó una prevalencia de 33%
en residentes del Altiplano menores de 3 años. Esto indica que
más de la tercera parte de los niños en áreas rurales padece
de desnutrición crónica en comparación con uno de cada 5 en
áreas urbanas. La desnutrición global presentó una prevalencia
de 15.6% y la desnutrición aguda de 4.6%. (ENDSA, 1994).
Caracterización del Problema
Bolivia está situada en el centro de Sudamérica y cuenta con
tres zonas geográficas diferenciadas: altiplano, llano y valle.
La actividad que concentra el mayor esfuerzo humano es el sector
agropecuario (73%). A pesar de ello, la sociedad rural es la
más deprimida económica y socialmente (INAN, 1992).
La provincia Ingavi está ubicada en el área altiplánica, en
el departamento de La Paz. Los sistemas de producción agropecuaria
con los que cuentan sus habitantes son manuales, con uso de
mano de obra familiar y con poca capacidad de inversión en insumos,
semillas de calidad y riego (UDAPE, 1983).
La situación de la lactancia materna para el altiplano es adecuada,
por ser más prolongada, pero está interferida por el aporte
de té o mates (ENDSA, 1994).
Marco Teórico
Existe una relación entre la agricultura y la nutrición ya
que el número de tierras, infraestructura rural, vías de acceso,
almacenaje, acceso al crédito, mercado, conocimiento y aplicación
de tecnologías apropiadas, influyen sobre la producción de alimentos
y la alimentación (ONU, 1988). La alimentación es el proceso
que va desde la búsqueda, selección, distribución, preparación,
hasta la ingesta de los alimentos y está influenciada por factores
socioeconómicos, psicológicos y geográficos (Cooper, 1984).
Existe un vínculo entre educación y nutrición, especialmente
la educación como indicador del desarrollo humano. La nutrición
en la educación hace que los niños mejoren su capacidad para
aprender. Se conoce también que los niños desnutridos tienen
un rendimiento escolar menor (ONU, 1988). Paara una buena nutrición
de la familia rural es necesario que exista disponibilidad de
alimentos y que éston estén accesibles en las comunidades.
Se entiende como disponibilidad de alimentos la cantidad y
calidad de alimentos que se pueden utilizar para cubrir las
necesidades nutricionales de la persona. Los factores que influyen
son los ecológicos, cosecha, tecnología de alimentos, medios
de comunicación, mercado, roles sociales y capacitación (ONU,
1988).
Se entiende por acceso alimentario el ingreso necesario para
adquirir la canasta básica de alimentos el cual es influenciado
por empleo, nivel de precios, educación, conocimientos alimentario-
nutricionales y tamaño de la familia (CONALSA, 1997). El nivel
de ingresos, según los precios del mercado, se traduce en una
mayor o menor capacidad de compra de alimentos y es determinante
para satisfacer las necesidades básicas de la alimentación (SNS/UMSA,
1994).
El consumo alimentario es la cantidad y calidad de alimentos
que ingiere la persona y depende de los precios de los alimentos,
la capacidad de compra, hábitos alimentarios, miembros por familia,
distribución intrafamiliar y elaboración o transformación de
los alimentos (ONU, 1988). El grado de adecuación de calorías
y nutrientes es la expresión porcentual para cada unidad consumida
y comparada con la recomendación (Albarracín, 1995). La brecha
nutricional es la diferencia del porcentaje de adecuación y
el 100% de lo recomendado, expresando el déficit y/o excedentes
(Albarracín, 1995). La utilización biológica de los alimentos
depende del estado de salud, la influencia de las condiciones
ambientales, de viviendas y las enfermedades (ONU, 1988). El
estado nutricional es la expresión de salud de una persona que
se ve influenciada por la disponibilidad y equilibrio de nutrientes
a nivel celular y cuya carencia conduce a los diferentes estados
de desnutrición (Cooper, 1984).
Existen varios métodos para saber cual es la situación del
estado nutricional de un individuo. Dichos métodos son los bioquímicos,
los funcionales, los clínicos y los antropométricos (Velásquez,
1995).
Según el método antropométrico, el peso es una medida global
que representa la suma de grasa, proteínas, agua, minerales,
comida reciente, heces, orina y otros fluidos corporales. La
talla es utilizada para estimar el crecimiento del esqueleto
y refleja el estado nutricional pasado o crónico.
Indicadores de Evaluación Nutricional en Adultos
Peso para la talla. Permite conocer el estado nutricional
actual y reconocer el progreso del estado nutricional (Velásquez,
1995).
Indicador IMC. El Indice de Masa Corporal (IMC, BMI
o Índice de Quetelet) expresa el peso en kg y la talla en m²
para calcular la masa-grasa o índice de masa corporal del individuo.
En los países en vías de desarrollo, el IMC representa un indicador
de mayor validez para la masa grasa ya que permite detectar
casos de obesidad y también diagnostica la deficiencia de energía
crónica en adultos (Velásquez, 1995).
Indicador IMM. Detecta individuos en riesgo de desnutrición
proteica-energética (Velásquez, 1995).
Indicadores para la Evaluación Nutricional en
Niños
Peso para la edad. Considerado como indicador general
de la desnutrición; no diferencia la crónica ni la aguda (ENDSA,
1994).
Talla para la edad. Identifica la historia nutricional
del niño y mide la desnutrición crónica, la cual se manifiesta
a través del tiempo y en el retardo del crecimiento (ENDSA,
1994).
Peso para la talla. Muestra la reciente ingestión de
alimentos, la gravedad se refleja en el grado de bajo peso en
relación a la estatura (ENDSA, 1994).
Diseño Metodológico
El estudio fue transversal, se estudiaron las variables simultáneamente
en determinado momento, haciendo un corte en el tiempo. El estudio
también fue descriptivo ya que fue dirigido a “como es” o “como
está” la situación de las variables. Se estudiaron 99 familias
de las comunidades Villa Santa Chacoma, Hancara, Hichuraya Grande
y Pan de Azúcar, situadas en la provincia Ingavi. Previo a la
recolección de datos se hizo un reconocimiento de área y solicitud
para el ingreso a las comunidades. Posteriormente se procedió
a la toma de medidas antropométricas y encuestas de consumo
alimentario.
Presentación y Análisis de Resultados
Datos Demográficos de las Comunidades
La población está constituida por 51% de mujeres, 48% de varones,
45% de menores de 5 años y 24% de adultos. La familia típica
está compuestas por 5 miembros, de los cuales 2 son menores
de 5 años. El marco teórico indica que el número de integrantes
de la familia juega un papel importante en el estado nutricional
de las personas, sobre todo si los ingresos económicos son bajos.
Situación Nutricional de Menores de 18 Años
Indicador peso para la edad. Este indicador mide el
estado nutricional global y presenta una prevalencia de desnutrición
de 21%. Tal desnutrición se manifiesta con mayor intensidad
en el grupo de 6 a 17 años con un 32% (Cuadro 1). Los menores
de 5 años presentaron una prevalencia total de 13%, cifra mayor
a la obtenida por ENDSA en menores de 3 años a nivel del Altiplano
(15.6%) comparados a los encontrados en este estudio en menores
de 5 años. Las edades más afectadas fueron las de 0 a 2 años
en Villa Santa Chacoma, Hancara y Pan de Azúcar. En Hichuraya
Grande las edades más afectadas fueron de 3 a 5 años.
| Cuadro 1. Prevalencias de desnutrición
de la población menor de 18 años por grupo etáreo |
| Grupos de edad en años |
Prevalencias de desnutrión
por indicador |
| Peso/Edad (Desnutrición global) |
Peso/Talla (Desnutrición actual) |
Talla/Edad (Desnutrición crónica) |
| % |
% |
% |
| V. Santa Chacoma |
| < de 5 |
6.6 |
10 |
18.3 |
| 6-17 |
36.3 |
36.3 |
63.3 |
| Total de la comunidad |
17 |
19 |
34 |
| Hancara |
| < de 5 |
18.9 |
17.2 |
24.1 |
| 6-17 |
47.8 |
47.8 |
69.5 |
| Total de la comunidad |
27 |
26 |
37 |
| Hichuraya Grande |
| < de 5 |
16.07 |
17.8 |
21.4 |
| 6-17 |
25 |
17.5 |
45 |
| Total de la comunidad |
20 |
18 |
31 |
| Pan de Azúcar |
| < de 5 |
11.1 |
14.8 |
25.9 |
| 6-17 |
28.5 |
15.8 |
28.5 |
| Total de la comunidad |
21 |
15 |
27 |
| Total
general |
| < 5 |
13.1 |
14.9 |
22.3 |
| 6-17 |
32 |
25.1 |
45.9 |
| Total prevalencia de desnutrición |
21 |
19 |
32 |
| Patrón de referencia: tablas del
NCHS. |
Indicador peso para la talla. Este indicador refleja
la situación nutricional actual y presenta una prevalencia de
19% de desnutrición manifestada con mayor intensidad en el grupo
de 6 a 17 años con un 25% (Ver Cuadro 1). Este indicador refleja
también la deficiente alimentación tanto en calidad, cantidad
e higiene que reciben los niños en edad pre-escolar, escolar
y adolescencia. Los menores de 5 años presentan una prevalencia
total de 14.9%, cifra elevada comparada con la ENDSA en menores
de 3 años a nivel del Altiplano que fue de 4.6%. Como se observa
en el Cuadro 1, las comunidades más afectadas en menores de
5 años que presentaron elevadas prevalencias de desnutrición
fueron Hancara, Hichuraya Grande y Pan de Azúcar.
Indicador talla para la edad. La desnutrición crónica
medida a través de este indicador presentó una prevalencia total
de 32%, manifestándose con mayor intensidad en el grupo de 6
a 17 años con 45.91%. Los menores de 5 años presentaron una
prevalencia de 22%, cifra menor a los datos de la ENDSA en menores
de 3 años a nivel del Altiplano (33.3%). Estos datos reflejan
la mala calidad de los alimentos que consumen diariamente los
menores de 18 años, reflejada en el retardo del crecimiento.
Las edades más afectadas entre los menores de 5 años en Hancara
e Hichuraya son las de menos de 1 año a 2 años. En Villa Santa
Chacoma y Pan de Azúcar esas edades son las de 3 a 5 años (Cuadro
1).
Según los tres indicadores (P/E, P/T, T/E) ambos sexos se ven
afectados por distintos grados de desnutrición y la categoría
de desnutrición leve es la más predominante.
Estado Nutricional de los Adultos
Indicador peso para la talla. Este indicador expresa
el estado nutricional actual con un total de 22% de prevalencia
de desnutrición. Esta cifra es elevada comparada con los datos
de un estudio realizado en 1992 que mostró un 16.2% de prevalencia
de desnutrición (Velásquez, 1993). Estas cifras reflejan la
sub-alimentación de los adultos debido a los bajos ingresos
económicos.
Indicador Indice de Masa Corporal (IMC). Este indicador
que mide la masa grasa corporal da un 32% de prevalencia de
desnutrición. La categoría masa grasa inferior a lo normal se
encuentra en un 25%. Esta cifra es elevada comparada a la del
estudio realizado en 1992 el cual presenta una prevalencia de
17.4%. Este resultado demostró que los adultos del área rural
se ven afectados por altos grados de desnutrición a causa de
la ingesta deficiente de proteínas de alto valor biológico y
grasas (Velásquez, 1993).
Indicador Índice de Masa Muscular (UMA). Este indicador
mide la masa muscular del cuerpo y mostró 86% de prevalencia
de desnutrición. Este dato de desnutrición es elevado comparado
al obtenido en 1992 que presentó una prevalencia total de desnutrición
del 62.9%. Estas prevalencias son el reflejo del bajo consumo
de proteínas de origen animal. Según la OPS-ILSI, en su publicación
“Conocimientos actuales sobre nutrición”, en los adultos sólo
es posible identificar alteraciones funcionales indicativas
de una falta de adecuación de las proteínas cuando la depleción
del tejido es intensa.
| Cuadro 2. Prevalencias de
desnutrición por indicadores de la población adulta por
grupo etáreo |
| Grupos de
edad en años |
Prevalencias
de desnutrión por indicador |
| Peso/Edad (Desnutrición global) |
IMC (Índice de Masa Corporal) |
IMM (Índice de Masa Muscular) |
| % |
% |
% |
| V. Santa Chacoma |
| 18-74 |
14 |
19 |
81 |
| Hancara |
| 18-74 |
40 |
47 |
91 |
| Hichuraya Grande |
| 18-74 |
17 |
35 |
87 |
| Pan de Azúcar |
| 18-74 |
20 |
32 |
84 |
| Total general |
22 |
32 |
86 |
| Patrón de referencia: tablas del
Frisancho |
Los varones en Hancara, Hichuraya Grande y Pan de Azúcar presentaron
un 100% de desnutrición, mientras que en Villa Santa Chacoma
sólo un 79% presentó desnutrición. Las mujeres en Hichuraya
Grande y Pan de Azúcar presentaron un 70% mientras que en Hancara
y Villa Santa Chacoma un 88% presentaron desnutrición.
Según los indicadores P/T, IMC, UMC la desnutrición se manifestó
con mayor intensidad en las edades de 23 a 49 años y la comunidad
más afectada fue Hancara.
Disponibilidad Física de Alimentos
La disponibilidad alimentaria está sujeta a la producción agropecuaria,
la que se basa principalmente en monocultivos. El 50% de los
monocultivos está destinado para el consumo. Cada familia tiene
un promedio de 4 hectáreas, el 40% es cultivado anualmente usando
la rotación de tierras, tecnología rudimentaria y mano de obra
reducida. El 45% está destinado a la siembra de papa, 5% a habas,
20% a quinua y 30% a 35% a cultivo redituable. Este último incluye
chuño y tunta que son productos que se obtienen por deshidratación.
La actividad pecuaria se basa en ganado ovino, bovino, porcino
y aves. Tanto estos productos como también la leche, queso y
huevos son el sustento económico de las familias.
Las familias adquieren alimentos en las ferias de Viacha (centro
urbano de la provincia) y Villa Remedios (comunidad), los cuales
se aprecian en el Cuadro 3.
| Cuadro 3. Productos adquiridos
en las ferias (*) |
| Productos |
Cantidad comprada |
Tiempo de duración (semanas) |
| Arroz |
1 libra (**) 1 |
|
| Fideo |
1 ½ libra 3 |
1 |
| Azúcar |
½ libra |
4 |
| Aceite |
1 litro |
2 |
| Verduras (cebolla y zanahoria) |
cebolla: 10 unidades
zanahoria: 1 libra |
2 |
| Té, café |
no especifica |
8 |
| Coca |
1 libra |
1 |
| Plátano |
no especifica |
2 |
| * Fuente: elaboración propia; **
1 libra= 454 g |
Nivel de Ingresos
El ingreso económico de las familias proviene por la venta
de sus productos agropecuarios, el cual sólo abastece para la
alimentación. El gasto semanal en la alimentación del 42% de
las familias es menos de US$ 4.00. Esta cantidad no alcanza
a cubrir la canasta básica de alimentos calculada por el INE
(Instituto Nacional de Estadística). En 1990 era el equivalente
a US$ 68.00. Tampoco se aproximan al gasto en alimentación,
en el área rural de US$ 50.00 aproximadamente según la Encuesta
de Seguimiento del Consumo Alimentario realizada en 1992.
Consumo de Alimentos
El consumo alimentario como se indica en el marco teórico puede
estar influenciado por la distribución intra familiar, hábitos
alimentarios, estado fisiológico de la persona y número de miembros
de la familia. La encuesta de consumo alimentario realizada
en cada familia determinó diferencias elevadas que muestran
el deficit de calorías y nutrientes, en relación a las recomendaciones
generales para cada individuo ya sea adulto, joven o niño. Según
la encuesta cada individuo de la familia dentro de su dieta
tiene diferencias entre 23 a 41% de calorías, 14 a 37% de hidratos
de carbono, de 74 a 79% de Proteínas y 52 a 68% de grasas.
| Cuadro 4. Consumo alimentario promedio
de la población de las comunidades estudiadas |
| Nutrientes |
Recomendaciones |
Grado de adecuación |
Brechas (difer) |
| Calorías |
2250 |
58 a 77% |
23 a 41% |
| Proteínas |
43 g |
21 a 26% |
74 a 79% |
| Hidratos de carbono |
263 g |
63 a 86% |
14 a 37% |
| Grasas |
25 g |
32 a 48% |
52 a 68% |
Hábitos de Lactancia Materna y Alimentación Complementaria
La lactancia tiene una duración aproximada de 2 años. El 91%
de las madres inició la alimentación complementaria adecuadamente.
Esta se realiza con poca higiene y con alimentos de baja calidad
que aportan solamente hidratos de carbono tal como papa, quinua,
pito (harina de trigo o cebada tostado), arroz y fideo. Entre
las bebidas están los caldos, infusiones de té, manzanilla y
coca.
Condiciones de Saneamiento Básico y Ambientales
El 100% de la población cuenta con agua de pozo sin tratamiento
sanitario. Por el trabajo que realizan en los campos la disposición
de excretas es hecha al aire libre. La mayoría de las familias
dispone de letrinas construidas rústicamente y sin alcantarillado.
Los desechos biológicos del ganado bovino se utilizan como combustible.
Nivel de Instrucción de los Jefes de Familia
El 24% del total de las madres encuestadas son analfabetas.
El censo de 1992 dentro de la provincia mostró que el analfabetismo
en la mujer era de 38.9% mientras que el total general es de
31%. Esta cifra es mayor al dato de analfabetismo dentro de
la provincia que muestra un 26.8%.
Conclusiones
-
La pobreza es un factor causal de desnutrición, así como
también lo es el bajo consumo alimentario, las malas condiciones
de vivienda, la falta de saneamiento básico y la falta de
vías de comunicación.
-
El estado nutricional deteriorado presenta altas prevalencias
de desnutrición actual que supera a la media nacional en
menores de 5 años. La desnutrición crónica afecta sobre
todo al grupo de 6 a 17 años. En los adultos se observó
un marcado deterioro de la masa muscular de la población
de 23 a 49 años.
-
La disponibilidad alimentaria está prácticamente determinada
por el consumo de alimentos basados en carbohidratos, ya
que sólo disponen de papas, habas, cebada, quinua y queso.
Las diferencias alimentarias son altas en relación a las
recomendaciones. La alimentación es homogénea, monótona,
pobre en grasas y proteína de origen animal.
-
Los hábitos de lactancia materna son en su mayoría adecuados
pero con poca higiene. La alimentación complementaria es
deficiente en cuanto a calidad, cantidad e higiene.
-
El nivel de instrucción de los jefes de familia presenta
una alta tasa de analfabetismo, sobre todo en el sexo femenino.
-
El gasto en alimentación semanal es destinado a la compra
de azúcar, arroz, fideo, algo de frutas y verduras, lo que
no es suficiente para una adecuada alimentación.
Recomendaciones
-
Reducir la pobreza ya que es un factor causal en la desnutrición.
-
Capacitar a la población en servicios (agrícolas y no agrícolas)
que no los alejen de su sitio de origen, incentivando las
tareas de tipo artesanal.
-
Intentar que la población tenga un mercado asegurado para
que logre mejorar sus ingresos familiares.
-
Realizar intervenciones a corto plazo dirigidas a brindar
programas de educación alimentaria nutricional, adecuando
los contenidos y metodología a la realidad en que viven,
fortaleciendo los buenos hábitos y procurando cambiar o
mejorar los malos.
-
Incrementar la disponibilidad alimentaria diversificando
la producción, mejorando la nutrición del suelo con abonos,
fertilizantes, semillas mejoradas y tecnología apropiada.
-
Capacitar a la comunidad para que mejore sus cultivos y
utilice técnicas alternativas.
-
Enfatizar programas de educación alternativa, especialmente
un programa de alfabetización para mujeres adultas.
-
Mejorar la calidad y cantidad de los alimentos que consumen
las familias, capacitando a los comunarios en aspectos de
alimentación, a un nivel adecuado de acuerdo a su nivel
educativo, especialmente en lo relacionado con la compra
de alimentos.
-
Enfatizar una lactancia materna higiénica, así como en
una orientación a la madre con respecto a la alimentación
complementaria.
Bibliografía
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INE [Instituto Nacional de Estadísticas], (1992). INAN [Instituto
Nacional de Alimentación y Nutrición], FAO [Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación],
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Alimentación (1988). Enseñanza de Nutrición en Agricultura.
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ORSTOM (1995) (Instituto Francés de Investigación Científica
para el desarrollo en Cooperación), CORDEPAZ (Corporación de
Desarrollo de La Paz), UMSA (Universidad Mayor de San Andrés),
Población de Vida del Departamento de La Paz-Bolivia. Editorial
Carrera de Geografía, La Paz, Bolivia, pp 18-25.
UDAPSO (1995) (Unidad de Análisis de Políticas Sociales), INE
(Instituto Nacional de Estadísticas), UPP, UDAPE (Unidad de
Análisis de Políticas Económicas), Mapa de pobreza de Bolivia.
Publicado por las instituciones autoras. pp 50-55.
Velásquez, M. (1993. Relación nutricional con los factores
socio-económicos y alimentarios de los internos del penal de
San Pedro. Tesis de Nutrición de UMSA, publicada por la Secretaría
Nacional de Salud. pp 120.
Velásquez M. (1995). Manual Práctico. Métodos antropométricos
para la evaluación del estado nutricional de adultos. Publicado
por la Secretaría Nacional de Salud, La Paz, Bolivia. pp 65.
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